RESPONSABILIDAD DEL ESTADO EN LAS INFECCIONES ASOCIADAS CON LA ATENCIÓN EN SALUD

 

RESPONSABILIDAD DEL ESTADO EN LAS INFECCIONES ASOCIADAS CON LA ATENCIÓN EN SALUD

Las IAAS, también denominadas infecciones «nosocomiales» u «hospitalarias», son infecciones contraídas por un paciente durante su tratamiento en un hospital u otro centro sanitario y que dicho paciente no tenía ni estaba incubando en el momento de su ingreso. Las IAAS pueden afectar a pacientes en cualquier tipo de entorno en el que reciban atención sanitaria, y pueden aparecer también después de que el paciente reciba el alta[1].

Este evento adverso se ha convertido en una preocupación mundial para las autoridades sanitarias, debido a la dificultad de control y a la multirresistencia de los microorganismos a los antimicrobianos que cobran cada día más muertes en el mundo y esto precisamente es lo que  ha conllevado a que los organismos de salud exijan la implementación de prácticas seguras para prevenir la propagación de Bacterias  en los centros asistenciales.

Colombia no ha sido ajena a esta problemática y debido al número tan amplio de personas que se han visto afectadas con las IAAS  en los últimos años, ha obligado a que las autoridades implementen medidas con el fin de prevenir la proliferación de las IAAS, medidas que no han sido suficientes porque sigue subiendo el número de contagios.

Lo anterior ha obligado a que las personas que han sufrido un perjuicio con ocasión de las IAAS, acudan ante los organismos judiciales para reclamar los daños materiales e inmateriales causados y precisamente el objetivo de este escrito es explicar el cambio jurisprudencial que el Honorable Consejo de Estado, ha dado a las decisiones que sobre el asunto ha emitido, determinando que para que se declare la responsabilidad de la entidad hospitalaria bajo el régimen objetivo por daños derivados de la adquisición de una bacteria nosocomial, deberá constatarse lo siguiente[2]:

A). El daño tuvo su origen en una infección de origen exógeno al paciente:

Exógenos como: a) la virulencia de la cepa: determinada por la patogenicidad de las especies y el número de microorganismos. Generalmente los agentes infecciosos adquiridos en el medio hospitalario, pueden presentar mas patogenicidad y/o virulencia y ser más resistentes a los antibióticos y/o antisépticos.

Endógenos: inherentes al paciente, como son: edad, sexo, disminución de las defensas a causa del estrés que genera la hospitalización, la patología de base con la cual ingresa al hospital, la alteración de las barreras anatómicas (piel y mucosas) e inmunológicas (inmunidad humoral y celular) debido a procedimientos invasivos diagnósticos y terapéuticos, uso de antimicrobianos e inmunosupresores, entre otros, necesarios para el tratamiento durante la permanencia en el hospital los cuales determinan la susceptibilidad particular.

B). Inherentes a la institución: incluyen la planta física, su mantenimiento (el medio ambiente cuando no es el adecuado puede propiciar la permanencia y transmisión de los microorganismos patógenos.), el cumplimiento de protocolos, el volumen y rotación del personal y el cumplimiento estricto por parte de éste de todas las normas de bioseguridad pertinentes.

C). El daño fue ocasionado por una bacteria multirresistente que se hallaba dentro del hospital, para lo cual vale todo tipo de pruebas idóneas: peritajes, documentos; indicios

Si la bacteria es MULTIRRESISTENTE se considera como un indicio grave de que fue adquirida en un ambiente hospitalario – El incumplimiento de protocolos de esterilización- la falta de mantenimiento en la planta física en estrictas y máximas condiciones de aseo.

D). Resultó inevitable para la institución la producción del mismo (contagio de bacteria) – porque de haber sido evitable se trataría eventualmente de una falla el servicio-, esto es, la constatación de que se ha concretado el riesgo aleatorio al que están sometidos los usuarios del sistema de salud y que en términos de distribución de cargas resultaría excesivo imponerla al paciente.

 

El caso objeto de análisis por parte del consejo de Estado se trata de un paciente que se practicó una cirugía de extracción de catarata en el Hospital Militar Central de Bogotá, durante el postoperatorio inmediato mostró síntomas de infección y, luego de varios exámenes se le diagnosticó ENDOFTALMITIS ocasionada por el contagio con una bacteria y como consecuencia de ésta infección, el actor perdió el ojo izquierdo.

Dentro de los presupuestos anteriormente señalados, es importante resaltar el avance que en materia probatoria se le implicó a los indicios, dado que es sumamente dificil demostrar que una bacteria fue adquirida en un hospital y no en otro entorno, de ahí que señala en el caso en particular lo siguiente:

No existe prueba directa de que la bacteria fue adquirida en el hospital, existen indicios que corroboran esta hipótesis:

  • Está demostrado que antes de que la bacteria fuera detectada en su organismo, el paciente fue sometido a una cirugía en el Hospital Militar Central.
  • Está demostrado que al paciente, una vez diagnosticada la infección ocular, le suministraron varias clases diferentes de antibióticos en cantidades considerables sin lograr respuesta positiva al tratamiento, lo que se conoce como multi-resistencia de la bacteria a la antibiótico-terapia
  • Se encuentra acreditado que otro paciente operado el mismo día en la misma sala de cirugía adquirió la misma infección que el demandante
  • Está demostrado que el Hospital Militar se abstuvo de entregar documentos solicitados por la autoridad distrital con motivo del primer concepto técnico proferido y en cambio sí entregó tardíamente, ya para la decisión definitiva, documentos como la nota quirúrgica del paciente Jesús Antonio Cortés Cortés. .
  • Es evidente la contradicción de los informes técnicos de la misma autoridad (Dirección de Desarrollo de Servicios de Salud de Bogotá), primero diciendo que se trataba de la bacteria estafilococo aureus –nosocomial- y posteriormente cambiando de patógeno sin fundamentación en una prueba científica.
  • En sexto lugar, está acreditado que en el año 2001 (año en que se realizó la cirugía) se percibió un aumento en el número de infecciones adquiridas en las salas de cirugía del hospital demandado (párr. 12.5.)[3]

Lo anterior conllevó a que el Consejo de Estado declarara administrativamente responsable al Hospital Militar Central y como consecuencia de esto, ordena el pago de los perjuicios morales del afectado, hijas y compañera permanente (se condena a favor del núcleo familiar) y el pago de los perjuicios por daño a la salud a favor del lesionado.

Así mismo EXHORTA al Ministerio de Salud para que presente al Congreso un proyecto de ley estableciendo un sistema de asunción solidaria del riesgo por infecciones nosocomiales u otro tipo de padecimientos iatrogénicos sobre los que se pueda predicar la responsabilidad sin mediación de culpa, para lo cual debe crearse un fondo estatal especial.

Lo antes expuesto, representa un cambio jurisprudencial en materia de IAAS, dado que normalmente el factor de responsabilidad que se venía aplicando era el de falla probada, aunque en el caso objeto de análisis la primera instancia la Sección Tercera-Sala de Descongestión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca había aplicado el RÉGIMEN DE RESPONSABILIDAD DE FALLA PRESUNTA del servicio.

Es importante precisar que si bien, ya existían condenas en contra de entidades hospitalarias por IAAS, era por otros factores de responsabilidad y con este cambio jurisprudencial se le imputa es la RESPONSABILIDAD OBJETIVA.

El caso expuesto tuvo como precedente una sentencia de la Sección Tercera del Consejo de Estado del 29 de agosto de 2013 en la cual M.P. Danilo Rojas Betancourth (Expediente: 30283) en contra del Instituto de Seguros Sociales. Un niño que es internado por bronconeumonía y desarrolla meningitis causada por la bacteria klebsiella neumoniae multirresistente y que le produce enfermedad motriz-cerebral como consecuencia de una meningitis infecciosa.

Para concluir es necesario tener en cuenta que si no es posible demostrar LA FALLA EN EL SERVICIO en los daños derivados de la adquisición de una bacteria nosocomial, se puede hacer uso de pruebas periciales, documentos e incluso de indicios para demostrar el nexo de causalidad entre el daño causado y la adquisición de la bacteria nosocomial, y entre ellos se encuentra la multi-resistencia de la bacteria a la antibiótico-terapia, para poder atribuir de esta manera UNA RESPONSABILIDAD OBJETIVA.

[1] Organización Mundial de la salud,http://www.who.int/gpsc/country_work/burden_hcai/es/

consultado 24 de abril de 2017.

[2] Sentencia del 30 de abril de 2014, (Expediente: 28214) del Consejo de Estado – Sección Tercera

[3] Ibídem

 

Por

EVELYN CASTAÑEDA GÓMEZ

Abogada Indemnizaciones Paz Abogados S.A.S